Estoy en huelga. Es pararme a pensar, ver y decidirme.
Da pena, es realmente triste y desmesurada la MIERDA que se produce, dirige y muestra diariamente en esta tele patria.
Si hay algún producto (serie, programa diario, documentales…) que pase de aceptable a realmente bueno lo deforman y lo transforman en una indigerible bazofia no apta para ningún público. Por no desesperarse por guiones estirados al máximo, pérdidas de historias buenas por la vida en directo de anóminos llegados a menos.Pocas o ninguna producción propia se escapa de esta criba.
Vidas y más vidas descuartizadas por don nadies que pretenden que nos llegue a interesar, en un momento dado, con quien se acuestan o con quien follan, según el estilo. Noticias sin información, concursos para estúpidos o para rellenar anuncios de entre medio (entre publicidades un programa), nada interesa a nadie, pero todos hemos de consumir sin chistar, sin decidir por qué no vemos lo que queremos, por qué lo bueno o lo retiran por baja audiencia (claro ejemplo de que se vaya al cuerno la calidad y que ganamos con la cantidad) o dificultan total y absolumante cualquier mínima posibilidad de seguimiento.

Diseccionar este fenómeno que nos manipula, nos enfrenta ideologías, otro opio más del siglo XXI, otra forma de acompañar a nadie y adoctrinar a todos.
Ni libertad ni decisión. Nadie que acepte y consuma tamaña basura, necesita nada más; ni exige ni se pregunta por qué le puede entretener eso. Desconozco, aunque espero o creo llegar a pensar, que en otros lados el grado de consumo desproporcionado entre telebasura (el gran porcentaje de ciertas cadenas) y productos realmente buenos de entretenimiento sea menor.
La televisón es la lucha más descuartizada que he visto en esos tiempos. Arrancar un espectador que sigue cualquier cadena es su objetivo, vivir para ganar, nada es gratis, todo tiene una forma de enriquecerse, tan bobos, seguimos sin caer en la cuenta. ¿Quién se entretiene de qué? ¿y quien sale ganando de qué?

Así que poco voy a tener que hacer. En cuanto al plasma que se instala en todo mi salón, lo seguiré disfrutando más que nunca con grandes películas, con series de verdad (aquellas que por desgracia se hacen al otro lado del charco y nos llegan con retraso o con la necesidad de leer subtítulos), etc. Yo fiel a mis historias de ficción que por ahora no me defraudan. Pocs buenos programas de entrenimiento… Que me hacen creer que si alguien también (audiencia de 1 o share del 0.1% me vale) las sigue o ha llegado a seguir, las han hecho e implicado en ello, merece la pena creer que en algún momento esto llegará a tomar por buenos derroteros.
Mientras tanto, en huelga de consumo televiso patrio.

Hasta la próxima vez.